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Taormina
Taormina
fue fundada por Andrómaco en el año 358 a.C., fue bautizata como la Perla del
Ionio, situada en el interior de un paraíso de mar y montaña. Los Sarracenos la
ocuparon y la destruyeron para posteriormente recostruirla. En 1940, el Palacio
Corvaja fue la sede de las discusiones para elegir el nuevo rey, después de la
total desaparición de la estirpe aragonesa. Durante la segunda guerra mundial
fue bombardeada, pero la sabiduría, voluntad y mucho trabajo fue de nuevo
devuelta a su antiguo esplendor, mundialmente aclamado por Maupassant, Goethe,
etc.
El mito de Taormina convierte esta localidad en la meta de gran flujo de
turistas, que llegan para admirar las actraciones culturales, naturales,
paisajística y para gozar de la invidiable organización receptiva. Taormina
misma es un escenario, es una meta para los paisajístas, como dice en sus
antiguos escritos Edward Lear en 1847. El panorama de Taormina se extiende desde
Capo Sant’Alessio, pasa el Estrecho, hasta las lejanas costas de Calabria.
A los pies de esta maravillosa ciudad, nos
encontramos con Giardini-Naxos, otro famoso centro turístico, cuyo origen se
remonta a las antiguas colonias griegas de Sicilia.
Lo que sorprende particularmente de Taormina es la integración de tantas
culturas que se sucedieron una tra otra en el transcurso de los siglos. El
imponente teatro griego poseía en su tiempo de esplendor un diámetro de 109
metros, con una capacidad de hasta 5.000 espetatores. El Bouleuterion, lugar de
asamblea de magistrado municipal, llamado Odeon, es una contrucción cuyo origen
se remonta al periodo romano imperial. El corazón del Palacio Corvaja es una
torre construida por los Árabes en los márgenes del agorá. Para terminar,
tenemos también el triunfal estilo del barroco en la iglesia de S. Caterina
d’Alessandria, con la preciosa estatua de la Santa en su interior y los palacios
Victorial Follies, inhabitables pero originalisimos inventados por Florence
Trevelyan y cuyo ejemplo más representativo se encuentra en el interior de los
Jardines Públicos. Toda esta mezcla de corrientes artísticas tan lejanas entre
ellas no crean ningún desorden edilicio, todo lo contrario, su magia nos hace
pensar que estamos atravesando la puerta del tiempo y que podemos viajar al
pasado para descubrir un pasado que nos pertenece.

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